Iglesia Bautista Filadelfia Curicó

Declaración de Fe

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Las Sagradas Escrituras

Creemos que la Biblia, compuesta por los 66 libros del Antiguo y Nuevo Testamento, es la Palabra de Dios: inspirada por el Espíritu Santo, infalible, con autoridad suprema y sin error en sus escritos originales. Afirmamos que la Biblia es la autoridad final en todas las áreas de la vida del creyente individual y de la Iglesia como cuerpo colectivo.

Valoramos profundamente la predicación, la enseñanza y el estudio personal de la Palabra de Dios. Aunque la Iglesia proporciona recursos y herramientas para facilitar su comprensión, es responsabilidad de cada creyente estudiar las Escrituras con dedicación y esfuerzo.

2 Timoteo 3:16-17 2 Pedro 1:21 Juan 10:35 Salmo 19:7-10 Salmo 119:89, 165 Salmo 138:2b Mateo 24:35 Hechos 17:10-11 Juan 5:39 Salmo 119:97, 99 Salmo 1:2 Proverbios 2:1-5 Colosenses 3:16 1 Pedro 2:2
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Dios

Creemos en un solo Dios, que existe eternamente en tres personas: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Cada una de las personas de la Trinidad es plenamente Dios: eterno, absoluto y es el único digno de adoración. Creemos que es el Creador de los cielos y la tierra.

Deuteronomio 6:4 Isaías 45:21-22 Génesis 1:1 Isaías 45:18 Juan 1:3 Colosenses 1:16 Hebreos 11:3 Juan 1:1-14 1 Juan 5:7
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El Mesías / Jesucristo

Creemos que Dios el Hijo se hizo hombre en la persona de Jesucristo. Fue concebido por el Espíritu Santo, nació de la Virgen María y vivió una vida sin pecado (pues en Él no había pecado).

Creemos que Jesús de Nazaret es el Mesías, el Cristo de Dios, anunciado por los profetas bíblicos. Él es la segunda Persona de la Trinidad, Dios el Hijo, quien existe eternamente y vino a la tierra como Dios encarnado.

Creemos que Jesús murió en la cruz por los pecados del mundo, fue sepultado durante tres días y tres noches, y que Dios el Padre lo resucitó físicamente de entre los muertos. Después de su resurrección, Jesús se apareció a más de 500 testigos, y luego de 40 días ascendió nuevamente al cielo, donde actualmente está sentado a la diestra del Padre como nuestro gran Sumo Sacerdote, y permanecerá allí hasta que todos sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.

Juan 1:1-14 Juan 1:29 1 Juan 2:2 Mateo 1:18-25 2 Corintios 5:21 1 Pedro 3:18 1 Corintios 15:3-4 Hebreos 10:12-13 Hebreos 8:1 Hebreos 4:14-16 Romanos 8:34 Colosenses 2:9
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El Espíritu Santo

Creemos que el Espíritu Santo fue enviado por el Padre y el Hijo para convencer al mundo de pecado, justicia y juicio. Creemos que el Espíritu Santo regenera, habita y sella a los creyentes en el Señor Jesucristo, y les da el poder para vivir como sus testigos.

Afirmamos la realidad del ministerio actual del Espíritu Santo, quien mora y obra a través del creyente, distribuyendo diversos dones según su voluntad.

Juan 14:16-17 Juan 16:7-11 Tito 3:5-6 Romanos 8:9 1 Corintios 6:19-20 Efesios 1:13-14 Hechos 1:8 Romanos 12:6-8 1 Pedro 4:10-11 1 Corintios 12:4-7
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La Creación

Creemos que Dios creó los cielos y la tierra en seis días de 24 horas y descansó el séptimo día, hace unos 6,000 años (aproximadamente).

Génesis 1:1 Génesis 2:2
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La Condición del Hombre

Creemos que, como resultado del pecado de Adán, cada persona nace y permanece espiritualmente muerta en su pecado y que debe nacer espiritualmente de nuevo para ser salva y heredar la vida eterna en el Reino de Dios.

Romanos 5:12 Romanos 3:1 Romanos 3:23 Efesios 2:1-5 Juan 3:3-7
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La Salvación / Redención

Creemos que Jesucristo es el único Salvador del mundo. Afirmamos que la fe en el sacrificio redentor de Jesús es la única manera en que el ser humano puede nacer de nuevo y ser salvo de la ira de Dios y del tormento eterno. La salvación no es por obras; es un regalo de Dios que se recibe únicamente por gracia, mediante la fe en Él.

Creemos que la salvación es un regalo de Dios ofrecido a toda la humanidad por gracia, por medio de la fe en Jesucristo. Esta salvación está disponible para todo aquel que cree. Afirmamos que Dios llama a todas las personas al arrepentimiento y no desea que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Creemos en la Obra Consumada de Cristo y en su aplicación a todos aquellos que creen en Él. Creemos que todos los que creemos que Jesús es Dios, que vino a la tierra, murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó al tercer día, recibirán la salvación eterna.

1 Corintios 15:3-4 Romanos 5:17-21 Mateo 1:21 1 Juan 4:14 Juan 14:6 Hechos 4:12 Efesios 2:8-9 Romanos 10:9-13 Juan 19:30 Juan 3:14-18 1 Juan 2:2 Romanos 5:8 Romanos 6:23 1 Timoteo 2:3-6 2 Pedro 3:9 Tito 2:11 1 Juan 4:14-15 1 Tesalonicenses 4:3-4 Hebreos 13:4
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La Creación del Hombre

Creemos que Dios creó al hombre a Su imagen y semejanza, y creó sólo dos géneros: masculino y femenino (hombre y mujer). Los creó iguales en importancia, dignidad y valor.

De acuerdo con Su propósito y diseño, Dios los creó para cumplir roles distintos pero complementarios en los contextos del matrimonio, la familia y la iglesia local.

Creemos que el género de cada persona se determina al nacer y que el registro bíblico revela que estos dos géneros se crearon para ser complementarios entre sí.

Génesis 1:26-28 Génesis 2:20-23 Efesios 5:22-6:4 1 Timoteo 3:1-7 1 Timoteo 2:11-14 1 Pedro 3:7
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El Matrimonio

Creemos que el matrimonio es una institución divina, establecida por Dios desde la creación del mundo, como un pacto sagrado sólo entre un hombre y una mujer.

Esta unión tiene el propósito de reflejar la relación íntima y fiel entre Cristo y su Iglesia, y está diseñada para perdurar toda la vida.

Por estas razones, sostenemos que el matrimonio, según el diseño de Dios, es únicamente entre un hombre y una mujer, y debe ser vivido como un compromiso permanente, fiel y lleno de propósito, para la gloria de Dios y el bienestar de la familia, la iglesia y la sociedad.

Creemos que la Biblia prohíbe la actividad sexual fuera de la unión del matrimonio descrita anteriormente.

Génesis 2:24 Mateo 19:4-6 Efesios 5:31-33 Levítico 18:1-30 Romanos 1:26-27 1 Corintios 6:9-10
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Arrebatamiento

Creemos que Cristo vendrá por su Iglesia, levantando a los creyentes para encontrarse con Él en el aire.

Creemos que el arrebatamiento de los creyentes la esperanza bienaventurada ocurrirá antes del derramamiento de la ira de Dios (la hora de la prueba) que vendrá sobre todos los habitantes de la tierra.

1 Tesalonicenses 1:10 1 Tesalonicenses 5:9 Tito 2:13 1 Tesalonicenses 4:16-17 Apocalipsis 3:10 1 Corintios 15:51-55
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El Reino de Cristo

Creemos el retorno pre-milenial de Jesucristo a la tierra, al final de los últimos siete años (la semana 70 de Daniel).

Creemos que Cristo regresará físicamente al Monte de los Olivos con Sus santos, y establecerá Su Reino Milenial en la tierra.

Se sentará sobre el trono de David y reinará sobre la casa de Jacob (Israel), gobernando desde Jerusalén durante mil años.

Apocalipsis 20:1-6 Lucas 1:31-33 Isaías 9:6-7
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La Resurrección Final y el Juicio

Creemos que después del reinado de mil años de Jesucristo, habrá una resurrección de los muertos (los no redimidos) y estos serán resucitados para juicio en el Gran Trono Blanco.

Este juicio determina el destino eterno de cada persona. Los redimidos ya están con Cristo; los que no están en el Libro de la Vida son juzgados y condenados.

Apocalipsis 20:4-6 Apocalipsis 20:5a Apocalipsis 20:11-12 Apocalipsis 20:15
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La Eternidad

Creemos que después del Juicio del Gran Trono Blanco, Dios establecerá los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra (es decir, la Nueva Jerusalén) donde todos los creyentes morarán con Dios por la eternidad en Su Reino.

Este es el cumplimiento de la promesa de Dios de estar con los suyos para siempre.

Apocalipsis 20:11-15 Apocalipsis 21:1-4 2 Pedro 3:10, 13 Isaías 65:17 Isaías 66:22
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La Iglesia - El Cuerpo de Cristo

Creemos que la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, está formada por todos aquellos que han sido redimidos por la fe en Jesucristo, tanto judíos como gentiles, unidos en un solo pueblo bajo el Nuevo Pacto.

La Iglesia no es una institución humana sino una comunidad espiritual compuesta por todos los que confiesan a Jesús como Señor y Salvador, y han recibido el Espíritu Santo.

Creemos que la iglesia fue establecida por Jesucristo, bajo la voluntad y plan de Dios Padre.

Creemos que el propósito principal de la Iglesia es glorificar a Dios en todo lo que hace. Esto incluye adorarlo, exaltar Su nombre, y reflejar Su carácter en el mundo.

Creemos que la iglesia tiene la misión de llevar el mensaje de salvación a todo el mundo, predicando el Evangelio, y haciendo discípulos de todas las naciones. Es responsabilidad de la iglesia facilitar, modelar y alentar la predicación de las buenas nuevas de Cristo a toda la humanidad.

Creemos que el Evangelismo personal es una forma eficaz de llevar a una persona a Cristo a través de relaciones personales.

Creemos que la Iglesia tiene el propósito de edificar y fortalecer la fe de los creyentes, ayudándolos a crecer espiritualmente mediante la enseñanza de la Palabra, la predicación del evangelio, la comunión entre hermanos y la adoración a Dios.

Creemos que la Iglesia es el Cuerpo de Cristo y cada miembro tiene un papel importante en la obra de Dios. Todos los creyentes son llamados a vivir en unidad, amor y a servirse unos a otros mediante sus dones y talentos.

Creemos que la Iglesia debe ser un lugar donde los creyentes puedan experimentar la comunión y el amor fraternal, apoyándose mutuamente en la fe, orando unos por otros, y viviendo en unidad.

Creemos que la Iglesia tiene la responsabilidad de ser luz y sal en el mundo, mostrando a Cristo a través de sus obras y testimonio.

Creemos que la Iglesia está llamada a ser un lugar de adoración y oración, donde los creyentes se acercan a Dios en espíritu y en verdad, y experimentan la presencia de Dios en su vida individual y colectiva.

1 Corintios 12:12-13 Efesios 2:14-16 Hebreos 9:15 Efesios 3:6 1 Corintios 10:31 Mateo 28:19-20 Efesios 4:11-12 1 Corintios 12:27 Juan 13:34-35 Mateo 5:14-16 Hechos 2:42 Juan 13:1-17 Gálatas 5:13 Romanos 10:14-15 Gálatas 3:28 Colosenses 1:18 Colosenses 3:16 Hebreos 10:24-25
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El Liderazgo de la Iglesia

Creemos que el liderazgo dentro de la Iglesia es un llamado sagrado establecido por Dios, con el propósito de pastorear, enseñar, guiar y cuidar del pueblo de Dios en obediencia a Su Palabra.

El liderazgo debe ejercerse con integridad, humildad, amor, y siempre bajo la autoridad de Jesucristo, quien es la Cabeza de la Iglesia.

Creemos que la Biblia establece requisitos claros para quienes ocupan cargos de liderazgo en la Iglesia, especialmente para los obispos o ancianos (también conocidos como pastores). Estos líderes deben tener un testimonio irreprensible, tanto dentro como fuera de la iglesia.

Creemos y sostenemos firmemente que el liderazgo pastoral/ancianos debe estar reservado a varones, conforme al modelo bíblico establecido en las Escrituras, siguiendo el diseño de Dios reflejado desde la creación. Esta es una convicción que consideramos esencial para nuestra enseñanza y práctica ministerial.

1 Timoteo 2:12-14 1 Timoteo 3:1-7 1 Corintios 14:34-35 Tito 1:5-6 Hebreos 13:17-18 1 Timoteo 5:17
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Los Creyentes en Cristo

Creemos que el propósito de cada creyente en Cristo, en cuanto al amor a Dios y al crecimiento espiritual, se centra en una vida transformada por la gracia de Dios. Cada cristiano debe buscar reflejar el amor y la santidad de Dios en su vida diaria.

Amar a Dios con todo el corazón: El amor a Dios es la base de la vida cristiana. Jesús enseñó que el primer y más grande mandamiento es amar a Dios con todo el corazón, alma, mente y fuerza. Este amor se demuestra de manera activa, obedeciendo Su palabra, viviendo en comunión con Él y rindiendo todas las áreas de nuestra vida a Su voluntad.

El crecimiento espiritual del creyente es el proceso mediante el cual el creyente es transformado cada vez más a la imagen de Jesucristo. Esto implica un cambio interior, donde el Espíritu Santo purifica el corazón y la mente del creyente, y pone orden en todas las áreas de su vida mediante la Palabra de Dios.

El propósito del crecimiento espiritual incluye: Conocer más a Cristo: - profundizar en la relación con Él y en el entendimiento de Su obra. Madurar en la fe: - crecer en la fe, aprendiendo a vivir conforme a la voluntad de Dios y reflejando Su carácter en todas nuestras acciones. Fruto del Espíritu: - a medida que crecemos espiritualmente, el Espíritu Santo produce en nosotros el fruto del Espíritu, como el amor, la paz, la paciencia, la bondad y la fidelidad.

Servir a Dios y a los demás en amor: El amor a Dios se expresa no solo en adoración, sino también en el servicio a los demás. El propósito del creyente incluye servir a Dios y a los demás con amor y humildad, siguiendo el ejemplo de Jesús, quien vino no para ser servido, sino para servir.

Vivir una vida de santidad: El llamado del creyente es reflejar la santidad de Dios en su vida. Dios nos llama a ser santos como Él es santo, y eso debe manifestarse en nuestra conducta diaria y en nuestras decisiones.

Ser testigos de Cristo: Una parte esencial del propósito de cada creyente es compartir su fe y testificar del amor de Dios a otros, llevando el mensaje del Evangelio al mundo.

Mateo 22:37-38 Juan 14:15 1 Juan 4:19 Romanos 12:1 2 Corintios 3:18 Filipenses 3:10 Efesios 4:15 Gálatas 5:22-23 Mateo 20:28 1 Pedro 4:10-11 1 Pedro 1:15-16 Hechos 1:8
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Dones Espirituales

Creemos que cada miembro de la iglesia es un ministro al que se le han dado dones espirituales para ser descubiertos, desarrollados y desplegados dentro de la iglesia local.

Creemos que el Espíritu Santo otorga dones espirituales a cada uno de sus hijos para el servicio a los demás. Estos dones no son para beneficio personal, sino para la edificación y el fortalecimiento de la iglesia.

La expresión creativa de Dios se manifiesta plenamente en los dones dados a los creyentes, quienes funcionan juntos en unidad como miembros únicos de un solo Cuerpo en la iglesia local, trabajando para la edificación del Cuerpo de Cristo.

Creemos que cada creyente tiene un papel único y esencial que desempeñar dentro de la comunidad de la iglesia. El propósito de los dones espirituales es edificar la iglesia y cumplir con la misión de Cristo en el mundo.

La unidad en la diversidad de dones fortalece el Cuerpo de Cristo y permite que cada miembro, al utilizar su don, contribuya al crecimiento espiritual de toda la iglesia.

1 Corintios 12:4-13 Romanos 12:3-8 Efesios 4:11-13 1 Pedro 4:10-11 1 Corintios 12:27-31
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Mayordomía Bíblica

Creemos que la mayordomía bíblica se refiere a la responsabilidad que tienen los creyentes de administrar fielmente los recursos que Dios les ha confiado, incluyendo su tiempo, talentos, posesiones y todo lo que les ha sido dado.

La mayordomía no se limita únicamente a la administración del dinero, sino que también implica la administración de la vida en su totalidad, reconociendo que todo lo que poseemos es de Dios y debe ser usado para Su gloria y el beneficio de los demás.

1 Corintios 4:1-2 1 Corintios 6:20 Efesios 5:15-17 Hebreos 13:16 Gálatas 6:6-10

Nota: Estas declaraciones son un resumen conciso de ciertas creencias fundamentales y no deben verse como una explicación integral de todo lo que creemos según la Biblia.